La mujer declaró que las vendedoras aceptaron diferir el pago por doce meses. El hijo de una de ellas visitó a Adorni en Casa Rosada unas semanas antes de escriturar el inmueble.
El esperado testimonio de la escribana Adriana Nechevenko no ayudó en lo más mínimo para que a Manuel Adorni le cierren las cuentas y pueda explicar cómo creció su nivel de vida y multiplicó sus propiedades. Por lo pronto, según declaró la mujer, las jubiladas que le vendieron el departamento donde vive en Caballito le aceptaron al jefe de Gabinete diferir por un año el pago de 200.000 dólares (la mayor parte del valor) sin interés. Con lo que testificó ella y los elementos que tiene en su poder el fiscal Gerardo Pollicita, lo que sí queda claro es que en el tiempo que lleva como funcionario Adorni ya desembolsó 30.000 dólares para pagar una partecita de ese inmueble en la calle Miró, pagó otros 30.000 como de la hipoteca de otra propiedad en Parque Chacabuco y usó 25.000 para la casa en el country Indio Cuá. Solo con eso, sin contar comisiones, gastos de escrituración y arreglos, habría desembolsado 85.000 dólares que no tienen correlato en su declaración jurada, donde decía tener 43.000 dólares, ni con los ingresos por sus cargos públicos, de 3,5 millones de pesos hasta hace poco.
“No le cierra el blanco ni la forma de comprar”, acotan en Comodoro Py. “No voy a explicar absolutamente nada”, dijo Nechevenko en el pasillo de tribunales ante las consultas de periodistas. Y la verdad es que fue poco lo que precisó ante el fiscal respecto de las operaciones de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, en las que ella intervino, que son por lo menos tres. Cuando terminó de responder, Pollicita dispuso un procedimiento –orden de presentación que puede derivar en allanamiento— en la inmobiliaria Rucci, que fue la que actuó en la venta del inmueble de Caballito. Busca avisos comerciales, tasaciones, documentos, fotos, boleto de compra venta, constancias de pago y comunicaciones, todo lo que esté relacionado con esa propiedad. Lo ordenó el juez de la causa, Ariel Lijo.
Por lo que declaró la escribana se pueden pasar en limpio los siguientes movimientos.
Dos jubiladas, Claudia Sbabo (64 años) y Beatriz Viegas (72 años), le vendieron a Adorni el departamento de 200 metros y cochera en la calle Miró al 500 en noviembre de 2025. Fue escriturado en 230.000 dólares, de los cuales el funcionario pagó 30.000. Las señoras aceptaron que saldara el resto, sin cobrarle ningún interés, recién en noviembre del 2026. ¿Cómo fue que dos jubiladas le hicieron ese préstamo de 200.000 dólares sin más? No sé, pregúntenle a Adorni, yo certifico lo que me traen los privados, reaccionó palabras más o palabras menos la escribana. ¿Y de dónde sacó el dinero Adorni? Eso hay que preguntárselo a él.
En esa zona de Caballito el metro cuadrado ronda los 2500 dólares o más. Ese valor escriturado ni se acerca al real. Al parecer la inmobiliaria lo había publicado por 350.000 dólares, según información que tiene la fiscalía, que sigue siendo bajo. Como ya publicó este diario, el dueño anterior había sido el exfutbolista Hugo Morales, quien declaró que les vendió la propiedad a las mujeres en 200.000 dólares en abril del año pasado. Contó que ellas se presentaron con dos jóvenes, que no sabe quiénes eran. Uno sería el hijo de una de ellas, vinculado a proyectos inmobiliarios. Testificó que le costaba venderlo porque estaba en mal estado, relató que la inmobiliaria habría respaldado. ¿Ellas lo vendieron solo a 30.000 dólares más? Es llamativo. Todo indica, además, que de las reparaciones las habría cubierto Adorni, lo que implica un gran costo adicional.
El hijo de Viegas, Pablo Martín Feijoo, sería la persona que realizó la primera reserva del inmueble. Según consignó el DiarioAr, Feijoo visitó la Casa Rosada el 22 de octubre del 2025. Unas semanas antes de que se escriture el departamento.
La escribana Nechevenko también intervino en la hipoteca por 100.000 dólares del departamento de avenida Asamblea al 1100, en Parque Chacabuco, donde Adorni y familia vivían con anterioridad el 15 de noviembre de 2024. Otra vez el préstamo se lo dieron al jefe de Gabinete dos mujeres: Graciela Isabel Molina de Cancio, comisaria retirada de la Policía Federal, quien habría aportado 85.000 dólares y Victoria María José Cancio, acreedora de 15.000 dólares. El vocero presidencial ya les pagó 30.000 dólares en noviembre último y debe 70.000. En este caso fue un préstamo con un interés de un 11 por ciento anual. Acordó 24 cuotas.
Con el dinero de esa hipoteca se habría pagado parte de la casa adquirida a nombre de Angeletti en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Ambos registros se hicieron el mismo día con la escribana Nechevenko. Pagó, además, para entrar 20.000 dólares y 5.000 por la inscripción.
En noviembre de 2025 Adorni compra el departamento de 200 metros cuadrados en Caballito. La escritura es por 230.000 dólares. Paga 30.000. Las jubiladas que se lo venden le financian el resto sin intereses. Debe pagar en noviembre de 2026.
Curiosidades
El fiscal Pollicita le pidió a la escribana su celular para poder relevar conversaciones que pudieran ser útiles para la investigación, pero dijo que justo se lo había olvidado.
En la Casa Rosada, según trascendió, estaban conformes con la declaración porque suponen que quedan explicadas las operaciones de Adorni y su esposa relacionadas con la compra del inmueble de Miró y la casa en Indio Cuá. Alegan, además, que las hipotecas están hechas regularmente. Pero la realidad es que las cuentas no cierran: el departamento no cuesta 230.000, Adorni de por sí ya desembolsó más dólares en efectivo de lo que podría explicar (por lo menos 85.000) por lo que consigna su declaración jurada y porque ganaba 3,5 millones de pesos. Faltan arreglos, también del country, expensas, escrituras y escribanía, como mínimo. Como toda causa por presunto enriquecimiento ilícito, también se analizan la totalidad de los gastos, y en ese capítulo entrarán los viajes, más allá de que se investigue en simultáneo el posible delito de dádivas por el viaje a Punta del Este que el amigo de Adorni, Marcelo Grandío, dice que pagó. Hay un problema que se que ya se informó en la causa que el conducto tiene seis contratos con el Estado que tuvo que aprobar el jefe de gabinete, otrora a cargo de la comunicación.
Las dos jubiladas acreedoras de Adorni se deben presentar en los próximos días a declarar como testigos por la vivienda de Caballito. Una de ellas, Sbabo, tiene un pase cultural de la Ciudad de Buenos Aires, que se otorga a personas con ingresos menores a 600.000 pesos. El lunes declaran las otras dos prestamistas que aparecen en la hipoteca de Parque Chacabuco.